Perdónenme si el tratamiento del tema de ésta semana hiere alguna sensibilidad, realmente no es mi intención. Nada creo que define mejor lo aquí expuesto que la famosa cita de Arthur Schopenhauer: “Las religiones, como las luciérnagas, necesitan oscuridad para brillar".
Gracias a Dios, a Alá, a Mahoma o a quien sea, hoy en día hay libertad y por éstas “blasfemias” no acabarán mis huesos en una oscura mazmorra de la “¿Santa? Inquisición”.
"Cuando llegues al final de tu cuerda, haz un nudo y aguanta.” FRANKLIN D. ROOSEVELT
OSCURIDAD PARA BRILLAR
EN EL NOMBRE DEL PADRE
SONIDOS CELESTIALES
“PASSION” (Peter Gabriel) © 1989
Quizás la mejor banda sonora que jamás se haya grabado. Bueno… lo admito, no puedo evitar ser parcial ante el maestro Pedro Gabriel, pero les aseguro que éste sería uno de los CD (junto con “The dark side of the moon”) que llevaría a una isla desierta y no me cansaría de escucharlo. Concebido para la polémica “The last temptation of Christ” de Martin Scorcese, éste disco está plagado de “paisajes sonoros”.
Y es que no puedo describirlo de otra forma, me transporta, me calma y me inspira cada pasaje, cada pieza de ésta obra maestra instrumental. Además tiene el privilegio de ser una de las piedras fundacionales de esa gigantesca ONG musical que es el sello “Real World Records”, y la prueba de la definitiva simbiosis entre el gran Gabriel y los sonidos del mundo.
EL ARTE DE LA REFUTACIÓN
“EL ANTICRISTO” (Friedrich Nietzsche) © 1888
Como los entrañables personajes del negro Dolina, Nietzsche adopta la posición de un “refutador de leyendas” y desmorona uno a uno los grandes dogmas del cristianismo. Con rigor cuasi periodístico, arroja grandes dosis de sentido común ante tanta fantasía.
Polémico (como creo que será éste post), el alemán escribe “la Biblia” de los ¿ateos?… ¿escépticos?... ¿apáticos?... ¿indiferentes? Yo me considero “abstemio”, tal como se definió un loco cuando le preguntaron por sus creencias religiosas.
ÓLEO: “Gestación de Jesús” (Xul Solar) © 1954
TODOS JUNTOS EN CAPILLA
“PEPERINO PÒMORO” (Cha Cha Cha) © 1990-1992
Un poco de humor (no de frivolidad) no le viene nada mal a un tema tan serio. Levantó ampollas en su momento, pero a la vez quedó entre los grandes momentos cómicos de la televisión argentina.
Personalmente creo que la sarta de incoherencias que Fabio Alberti improvisaba en cada programa, no dista mucho de cualquier sermón de un cura… ¡qué ácido te levantaste hoy, mi querido jujo!
