¿Y cómo me pongo yo, ahora, a hablarles de alguién a quien quiero tanto? Que siempre DEMOSTRÓ (en mayúsculas y negrita) tener una sensibilidad (personal y artística) por encima de la media.
Y además de todo eso (y muchas más cosas), es la persona que hace feliz cada día a mi HERMANO DEL ALMA. Me dio dos soles a los que aún no conozco, pero a la vez los siento tan cercanos… no puedo (ni debo) agregar nada más para no empalagar.
¡FELIZ CUMPLEAÑOS, ANA!



