Intentaré cada semana renovarlo, y que cada vez gire todo alrededor de un mismo tema. Ahora no lo logré, tampoco quise hacerlo. Espero que lo lean y les guste, ansío sus comentarios y/o críticas.
Saludos
"Cuando llegues al final de tu cuerda, haz un nudo y aguanta.” FRANKLIN D. ROOSEVELT
FOTO: Emigración (Manuel Ferrol) © 1957
“Era la última noche,
la noche de las tristes despedidas,
y apenas si una lágrima empañaba
sus serenas pupilas.
Como el criado que deja
al amo que le hostiga,
arreglando su hatillo, murmuraba
casi con la emoción de la alegría:
-¡Llorar! ¿Por qué? Fortuna es que podamos
abandonar nuestras humildes tierras;
el duro pan que nos negó la patria,
por más que los extraños nos maltraten,
no ha de faltarnos en la patria ajena.
Y los hijos contentos se sonríen,
y la esposa, aunque triste, se consuela
con la firme esperanza
de que el que parte ha de volver por ella.
Pensar que han de partir, ése es el sueño
que da fuerza en su angustia a los que quedan;
cuánto en ti pueden padecer, oh, patria,
¡si ya tus hijos sin dolor te dejan!”
Rosalía de Castro

“IRÁN, IRAK Y LOS DIABLOS” (Los Pegnotti) © 2004
Estamos ante un disco prolijo, cuidado (desde el arte general hasta en la elección del orden de los temas) y con una lista de invitados (los hermanos Alejandro y Miguel Mateos, Daniel Sais, Julio Lala, Raúl Chevalier, Fernando Lupano y Diego Mizrahi entre otros) que serían la envidia de más de uno. La banda se conoce de sobra y… ¡vaya que se nota!
El disco empieza con aires del mejor Génesis (el de “Foxtrot”) y el punto fuerte lo encontramos en el “mediocampo”, con “Vuelo nocturno”, “Látigos invisibles”, una versión de “Tu biología está rara” que supera a la original y la dulce atmósfera de “Suave como gel”. Cierra por todo lo alto con la pegadiza “Vuelvo a mi casa”, con unos hipnóticos coros que parecen prestados por Roger Waters (de “The final cut”).

“EL ASTILLERO” (Juan Carlos Onetti) © 1961
Apatía, desilusión, ruinas, escenarios deprimentes. Evadirse de lo que nos rodea, no querer ver lo que se avecina, intentar disimular la realidad con mentiras, creer que un frágil castillo de naipes tiene la solidez del hormigón armado. ¿Hablo de mi país?... ¿Me refiero a Latinoamérica en general? No, bueno… también.
El oscuro y cínico Larsen regresa, varios años después, a la moribunda Santa María y el uruguayo Onetti nos obsequia con su pluma más oscura y alejada de todo el “realismo mágico” que bañaba la narrativa de la época. Un autor que se dejó arrastrar hacia el abandono personal (en sus últimos años de vida), de la misma forma que los protagonistas de ésta novela.
Cada vez estoy más convencido de que no hay mejor biografía de un escritor, que sus propios libros.
“TWIN PEAKS” (DAVID LYNCH) © 1990-1992
Aún conservo vivo el recuerdo de cómo apuraba la ducha y luego el paso por Zufriategui para subir al primer 21, 28 o 117 que apareciera. Y todo para llegar a casa a tiempo, poner el canal 9 (por aquellos años “Libertad” o “el canal de la palomita”) y no perder detalle de éste delirio de David Lynch. Una serie que rompió todos los cánones existentes.
Como olvidar al agente Cooper (un Kyle MacLachlan que hoy pasea su inexpresividad por “Mujeres desesperadas”) y a todos y cada uno de los delirantes personajes de ese pueblo yanqui pegado a la frontera con Canadá.
El asesinato de una joven habitante del lugar desembocó en una de las tramas más delirantes y originales que se vieron hasta el momento en la televisión.