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E.T., EL EXTRATERRESTRE

No puedo ser imparcial al hablar de una persona a la que, a pesar de conocernos poco y vernos casi nada, quiero mucho. Por eso a los datos me remito.
No hablaré del ser humano (excelente, me lo demostró en más de una ocasión, cuando las papas quemaban y en largas y enriquecedores charlas en Buenos Aires, Madrid o La Coruña), pintaré un breve collage del profesional. Periodista, escritor, autor, generador permanente de ideas y proyectos, visionario, pionero, arriesgado, innovador, reformista de un género que paso de las tardes de Doña Rosa (o Marujas) al horario central. Abrió las puertas del lejano oriente a las telenovelas.
¿Quién si no él se atrevió a matar de SIDA a la malvada de turno?... y de esto ya hace años. ¿Acaso no le quito el halo virginal a la sufrida protagonista, dándole las riendas de su vida y humanizándola al extremo de que menstruara en el salón de nuestras casas? ¿Cuándo se vio en una sociedad machista que la heroína plantara a su futuro esposo en el altar por descubrir una infidelidad, y encima en el primer capítulo? ¿Alguien trató de forma tan seria, lejos de los estereotipos y la lágrima fácil, temas tan espinosos como enfermedades terminales y la homosexualidad masculina? ¿Cómo se atrevió a darnos una lección de humildad y enseñarnos que a veces también se pierde, realizando una historia que fue una oda a los sub-campeones?
En fin, mi humilde homenaje a un extraterrestre… que me adelantó con precisa exactitud cómo serían mis días de emigrante, y que hace tiempo me enseñó que Superman es sólo una fantasía con mallas de mujer y capa, que el que realmente importa es Clark Kent.

Ah… ¡feliz cumpleaños!

AUTODIDACTA

PARA GUSTOS, LOS COLORES

“GUSTOS MUSICALES DE E.T.” (L.T. para el semanario “11, 14, 17”) © 2010
De los gustos musicales de E.T. podríamos hablar años pero seremos más breves. De la melancolía de Edith Piaf al exceso de sonrisa de El Arrebato; del talento de los Beatles a (poner acá, si existiera, alguna característica positiva de) El Club del Clan; de la iluminación del Canon de Pachelbel a la oscuridad de los bigotes de Vicente Fernández; de la sobriedad de Larralde a la ebriedad de Serge Gainsbourg, pasando por las voces de Serrat, Patxi Andión o Marcel Marceau, el espectro de artistas, géneros y tendencias musicales de su agrado, más que compararse con la paleta de un pintor, es como las inmediaciones de una fábrica de pinturas después de una explosión.
Con respecto a su talento musical, mucha agua pasó bajo el puente desde que, al oír cantar a E.T., un profesor de música le preguntase:

–Disculpe, ¿usted fuma?

–Sí –respondió E.T., creyéndose delatado por su capacidad pulmonar.

–¿Y es necesario apagarse los cigarrillos en los oídos?

Categórico. Pero eso no le impidió nunca torturar a sus vástagos, (des)entonando “Las mañanitas” o el himno de la República de Venezuela, para sacarlos de la cama cual sirena de alarma a los bomberos, con la catapulta sónica de su voz. Y lo digo con conocimiento de causa, ya que soy uno de sus hijos, uno que heredó, como mínimo, una característica física del autor de “Cómo vivir con un pene pequeño”.

¡Feliz cumple!


TRAS LA PISTA DEL SUDACA

“DESDE ADENTRO” (Martín Alvarado Jr. para la revista "Fuego") © 2010
En 1994 se publica “Un sudaca en la corte de Don Juan”, una novela que E.T. escribiría durante los años vividos en Barcelona. Años pasarían para volver a Buenos Aires y volver a esta obra para hacerle correcciones para, tiempo después, volver a la misma y volver a corregirla y volver a dejarla como antes de volver a corregirla y a Buenos Aires, ciudad donde, después de volver sin devolver, publicaría años más tarde esta novela que escribiría en los años vividos en Barcelona, antes de volver…
Hemos hablado con uno de los protagonistas de su novela, Lautaro, a quien creíamos muerto pero él insistió. Aquí, algunos extractos de la entrevista que nos brindó:

–Me encantó trabajar con E.T., yo le decía “Dale, gallego, escribí la novela…” y al final, mirá…

…aunque recuerdo las primeras reuniones que tuvimos, él quería hacer un libro de recetas de cocina pero yo le recordé la causa de su tercera fractura de tabique nasal, fruto de haber querido batir un huevo sin la preparación correspondiente. Afortunadamente, accedió a hacer la novela…

…yo le sugería que la historia debía tener mujeres explosivas, situaciones explosivas y explosivos explosivos. Él me miraba sin decir nada, como sólo un amigo puede hacerlo, sacaba la botella de Anís del Mono y me golpeaba con ella, ¡qué tiempos, aquellos!…

…solía ir a menudo a la peluquería, dos o tres veces por semana, era lo único que lo relajaba…

…claro que hay mucho de él mismo en la historia, siempre apreció a los autores que plasman algo de su vida en su obra…menos en las autobiografías, ahí le molestaba…

La entrevista duró cerca de dos horas en las que Lautaro habló de todo, de todo lo que no nos interesaba. No pudimos lograr que volviera a tocar el tema de la novela y cuando nos fuimos seguía hablando solo:

…¿sesenta años cumple? Cómo pasa el tiempo, seguro que se le está empezando a caer el pelo y todo…

¡ACCIÓN!

“UN BUEN DÍA” (Nicolás del Boca) © 2010

“Nos tiramos a la pileta”, dijo Enrique Torres cuando decidió con su esposa Anabella producir la película que él mismo escribió hace dos años. “Un buen día” marcará el debut de la argentina Lucila Solá en el cine nacional; también el del director Nicolás del Boca. A los 81 años, el papá de Andrea aceptó el desafío de hacer cine.

Hace una semana terminó de filmar lo que será una película debut para muchos de los integrantes del staff. Es que este no es sólo el primer filme de habla hispana en el que participó la argentina Lucila Polak –alias “Lucila Solá”–, sino que Un buen día también fue el debut de Nicolás del Boca como director de cine y de Enrique Torres y su mujer, Anabella del Boca como productores. Y como las cosas quedaban en familia, otro que también hizo su primera incursión fue Lucas, el hijo menor del matrimonio, que tiene 17 años, acaba de empezar a estudiar cine y ofició de asistente de su abuelo.

Si bien aún no tiene fecha de estreno –terminaron de rodar el domingo pasado–, el multifacético Torres conversó con PERFIL mientras apresta la cinta para mandarla a Buenos Aires donde su sobrino, el otrora guitarrista de Zas, Ricardo Pegnotti, se encargará de ponerle el sonido. “Escribí el guión hace como dos años y lo fui puliendo. Con Anabella pensamos que estaba bueno y lo fuimos haciendo circular entre varios amigos que me dieron el visto bueno. Entonces, como yo tengo un contrato con Televisa para hacer tres telenovelas de acá a 2010, decidimos usar esa plata para financiar la película, jugárnosla como si nos hubiera agarrado la crisis del mercado bursátil y tirarnos a la pileta. Igual, es lo que acá se llama low budget, o sea de bajo presupuesto”, contó. “Acá no cobró casi nadie: ni los productores, porque somos mi mujer y yo –Anabella se encargó del arte y trabajó como una bestia–, ni el director, ni el asistente. Es más, ni Andrea del Boca, que me pidió que quería estar en la primera película de su papá y me dijo que le consiguiera un buen maquillador que ella hacía de la mamá de la historia, que aparece en una sola escena”, dijo con orgullo.

“Es una película absolutamente realista hasta los últimos cinco minutos, cuando se transforma en una película mágica”, adelantó Torres. Es que el hilo conductor es el desarraigo, y él de eso sabe mucho: vive en Los Angeles desde julio de 2001. “Todos lo que han leído el guión me dijeron: ‘¡Qué hijo de puta!’, porque transmite mucho lo que se siente estando lejos. Mucha gente quiere irse de la Argentina y después se pasa la vida intentando volver. Ojo, que uno acá está bien, pero es un ejercicio de nostalgia”, dice.

Sobre esa base, Torres eligió a Polak como protagonista. Es que la novia de Pacino se instaló en esa ciudad californiana cuando tenía apenas 19 años. Hoy, a los 30, cocina chocotorta en su casa y va a un restaurante argentino a comer asado para no extrañar los sabores porteños. “Un amigo me dijo que hablara con Lucila y apenas la llamé dije: ‘Es ella’, y cuando mi mujer la conoció sintió lo mismo. Después hicimos una lectura de guión y nos terminamos de convencer. Todos me preguntaban por qué la elegía, siendo que podía traer a cualquier gran actriz desde Buenos Aires, pero yo les explicaba que necesitaba a alguien que sintiera desde adentro lo que le pasa al personaje”, explicó Enrique. Y adivirtió: “Se van a llevar una sorpresa tremenda con Lucila. Está increíble, y Aníbal Silveyra también.”

A la hora de elegir el director, el rey de las telenovelas no dudó: “Le dije a Anabella: ‘Ya sé quién va a ser, es un debutante... va a ser Nicolás del Boca’. Empezó a decirme que su papá no iba a querer, que estaba grande (tiene 81 años), pero lo convencí y fue la mejor decisión”.

Brenda Yastremiz © Diario Perfil (2009)