Así, como de repente, estando en éste lado del Océano... llegó el tango. Tocó mi puerta y se quedó para siempre. Fue en la Nochebuena de 2002, por intermedio de una publicidad de Televisión Española en donde salían imágenes de Buenos Aires con un tema de Piazzolla como banda sonora. Aún hoy se me pone la carne de gallina al recordar aquello.
Las primeras canas empiezan a blanquear mi sien, la melancolía emerge y se descubre como uno de los rasgos de mi personalidad. Algo de lo que siempre renegué, que me sonaba a “naftalina”, que me aburría… ahora forma parte importante de mi discoteca y me roba unas lágrimas saladas que me queman la mejilla al ver “Café de los maestros”.
"Cuando llegues al final de tu cuerda, haz un nudo y aguanta.” FRANKLIN D. ROOSEVELT
CHE, TANGO, CHE
DE DÓNDE VOY ADÓNDE VENGO
“Nieto de inmigrante
hijo de exiliado
gestado en el extranjero
nativo por adopción.
Tango, polca o flamenco
podrían ser su folclore.
Su gente está en muchas partes.
Su patria es su corazón.
Donde hay laburo
cae un mondongo.
Cuando hay amigos
hace calor.
Donde haya barra
salen los tintos.
Cuando está ella
pinta el amor.
Las viejas penas
y la nostalgia
se hicieron callo,
se hicieron piel.
Son su tatuaje
contra el olvido
de lo que ha sido
y de lo que es.
Nadie está quieto.
El mundo gira.
Si hacés las cuentas
van a salir:
treinta mil días
podés vivirlos,
nomás en uno
podés morir”.
CIERRA LOS OJOS Y ESCUCHA
“REUNIÓN CUMBRE” (Astor Piazzolla & Gerry Mulligan) © 1974
Cierro los ojos y te veo allí, nítidamente, en el rincón pobremente iluminado por el velador de pantalla amarillenta. Las pipas en los estantes y vos disfrutando de la música que vomita el Wincofón, cómodamente espatarrado en uno de los sillones de mimbre blanco. Éste sueño me llevó a recuperar la que hoy denomino “banda sonora de mi infancia”, con todo lo que éste disco significa para mí.
Escucharlo me permite conectar con mi padre... mi querido viejo. Cada vez que quiero su compañía no necesito más que poner “Cierra los ojos y escucha”, “Años de soledad” o “Deus Xango”. Como ves, viejo querido, el tango llegó como me dijiste. Ni tarde ni temprano, vino en el momento justo para unirse y formar parte de mi identidad.
SUFRIR, AMAR Y PARTIR
“CAMINO DE IDA” (Carlos Salem) © 2008
Un apático, gris y mediocre funcionario español pasa unas monótonas vacaciones en Marrakech junto a su viperina esposa. Un fortuito accidente y la posterior explosiva huída del lugar de los hechos es el inicio de una delirante historia, muy al estilo de las “road movie” americanas.
En su camino se cruza el prototipo del argentino chanta (un empresario y guerrillero) que lo llevará a vivir un viaje de auténtica locura a través del desierto, en el que no faltan malos “malísimos”, pintorescos personajes que parecen salidos de una película de Almodóvar y un enigmático hippie que tiene una importante deuda que cobrarle a Julio Iglesias.
¿El tango?... está presente (muy presente), casi diría que es el eje central de ésta entretenida historia.
MERECIDO HOMENAJE
“CAFÉ DE LOS MAESTROS” (Gustavo Santaolalla) © 2008
Gustavo Santaolalla está detrás de una de las propuestas musicales más interesantes de los últimos años (me refiero a Bajofondo Tango Club), afianzado como compositor de bandas de sonido para Hollywood (con Oscar incluido), retoma en éste proyecto su faceta de productor. Juntó a grandes glorias del género (Horacio Salgán, Atilio Stampone, Virginia Luque, Mariano Mores y Leopoldo Federico, entre otros) para hacerles un merecido homenaje al más puro estilo “Buena Vista Social Club”. La reunión incluyó disco y presentación en vivo por todo lo alto ni más ni menos que en el mismísimo Teatro Colón de Buenos Aires.
Invita a las lágrimas ver a genios de 70, 80 y hasta 90 años emocionar y emocionarse con la música, dejando claro que el tango no es su medio de subsistencia, sino su forma de vida.